Entre las innumerables variedades de cannabis sativa que en el pasado eran de poco interés para el uso industrial, médico o recreativo, están las denominadas variedades de cannabis ruderalis consideradas típicas de los países de clima rígido como Rusia y otros países de Europa oriental.
Esta variedad, llamada también cannabis di Janisch o cannabis sativa variedad espontánea de Vavilov, en América del Norte es llamada a menudo la legendaria Ditch weed, hierba de zanja, puesto que se encuentra en estado espontáneo sobre todo en algunas zonas de clima rígido como Rusia y Europa oriental. En el caso de los Estados Unidos, estas plantas a menudo aparecen en la lista de decomisos, a pesar de ser plantas completamente espontáneas y de poco interés desde el punto de vista médico o lúdico.
La característica interesante del ruderalis es su total o relativa independencia de la fotoperiodicidad, que ha conllevado a resultados interesantes también en la constitución de variedades de cáñamo industrial como la FIN 314 ideada en Canadá, y en el sector médico-lúdico al fenómeno de las autoflorecientes que al principio fueron acompañadas de gran escepticismo por parte de los cultivadores tradicionalistas. Pero ahora muchos críticos del primer momento han cambiado de opinión.
Soft Secrets: ¿Qué pasó en el mundo de la cannabiscultura tras las críticas iniciales en cuanto a las variedades autoflorecientes y a las Lowryder que ideaste y comercializaste en nuestro país mediante Vu Du di Tessier Ashpool Srl?
JointDoctor: Hoy, el concepto de autofloreciente ha sido comprendido y aceptado, pero es verdad que al principio era ridiculizado y criticado por muchos (al igual que ocurre con la mayor parte de las innovaciones). Había mucho escepticismo sobre la descripción: "Al pasar directamente de la plántula al estado de floración, la Lowryder elimina por completo la fase de crecimiento vegetativo. En otras palabras, la planta germina, crece una serie de hojas, luego comienza inmediata y automáticamente a florecer. Como resultado, es la planta más veloz, más compacta y que más fácilmente puede ocultarse, a disposición". En primer lugar, las declaraciones de la Lowryder tenían que ser probadas por terceros independientes. Pasó algún tiempo antes de hacer comprender el concepto global del autofloreciente. Afortunadamente, teníamos sostenedores obstinados, individuos que miraban adelante y que contribuyeron a confirmar que la Lowryder no sólo hacía lo que se afirmaba sino, aún más importante, que era una innovación útil más que una simple moda. Estas personas de todo el mundo, al principio ayudaron a esparcir el rumor en internet, en sitios como lowryder.biz
y similares, mientras que innumerables cultivadores domésticos empezaban a experimentar con la Lowryder y sus híbridos. Luego el asunto creció, hasta convertirse en este enorme fenómeno.
Ahora, prácticamente todas los bancos de semillas incluyen en sus listas variedades autoflorecientes, muchas de las cuales derivan de nuestras semillas. Hay muchos bancos de semillas especializados en estas variedades. Y esto no deja de sorprenderme. Algunos de los nombres son incluso copias descaradas. Ser copiados es una medida del éxito, pero este nivel de plagio difundido no existía desde la época de las copias de la Skunk #1, ¡o quizá no se habían presentado nunca! De cualquier manera, las plantas autoflorecientes están en todas partes y han llegado con toda seguridad para quedarse, cosa que sin duda me enorgullece.
Pero ante todo, estoy contento de haber heredado estos genes. Porque popularicé la idea, pero es un hecho también que hay muchos seleccionadores serios en cuanto al desarrollo de nuevas variedades autoflorecientes. Todo va evolucionando.... muchos de estos seleccionadores son mejores y tienen más recursos que yo. Las innovaciones no se detendrán, y esto es bueno, estoy completamente a favor de este proceso.
Yo creo que el mundo de semillas de cannabis con alto contenido de THC está pasando del viejo paradigma "Indica/ Sativa" hacia uno nuevo que contrapone las variedades "autoflorecientes" a las variedades "tradicionales".
Quizá ya ha ocurrido: en Europa existe una consciencia mayor sobre este fenómeno. Los norteamericanos, sin embargo, siguen amando sus grandes plantas...con buenos motivos para hacerlo, naturalmente. Así pues, el mercado de la semilla no se ha desarrollado bien aquí, también por obvios motivos. Las cosas sin embargo están cambiando rápidamente.
SSIT: Los folletos informativos de la Lowryder explican que las primeras variedades presentan un ciclo muy breve, prácticamente independiente de la fotoperiodicidad, mientras que las últimas calidades parecen tener un ciclo más largo y son ligeramente más altas. ¿Estas genéticas representan una forma intermedia entre las autoflorecientes puras y las variedades estándar?
JD: Sí, puede considerarse que sea así. Sin embargo, yo prefiero hacer una clara distinción entre las variedades autoflorecientes (tanto pequeñas como grandes) y las variedades tradicionales. Las variedades de autoflorecientes de medida large requieren más tiempo para crecer y son más productivas, pero presentan el mismo mecanismo de floración de las pequeñas. Esta es solo la última frontera de las autoflorecientes y yo creo que corresponda a una cuestión real: ¡aumentar la productividad de las variedades autoflorecientes!
No sabíamos que esto podía hacerse al principio y yo soy un gran entusiasta en cuanto a las nuevas autoflorecientes como la Easy Ryder. Estas están abriendo un nuevo mundo de posibilidades, ya que representan el punto medio perfecto entre maduración rápida y productividad. Son de veras maravillosas para el cultivo en exteriores, mientras que los tipos más pequeños como la Lowryder no eran así de interesantes: sí, prometían un rápido crecimiento pero presentaban cosechas sumamente limitadas. Pero una sativa híbrida autofloreciente como la Easy Ryder será sin duda una dulce tentación para muchos, a pesar de requerir 75 días para florecer en lugar de 60. Estas variedades más grandes están aumentando un interés renovado en las plantas autoflorecientes.
SSIT: Otro aspecto interesante de las autoflorecientes es la sensibilidad de otros factores genéticos. ¿Cómo influyen en el crecimiento y en el éxito del cultivador?
JD: Yo creo que el aspecto importante que hay que recordar es que los nuevos métodos de selección son necesarios para mantener las variedades autoflorecientes. Con los tipos tradicionales de cannabis (no autoflorecientes), una planta madre para hacer los clones puede conservarse para garantizar que la producción de una determinada variedad de semillas permanezca constante. Existe muy poca variación entre generaciones ya que en realidad se empieza siempre la cosecha a partir de semillas con los mismos clones). Pero con las plantas autoflorecientes, esto ocurre prácticamente de la plántula a la floración. Por esto, irónicamente, tenemos que regresar a métodos de propagación más tradicionales para reproducir las plantas: las semillas. Cada generación de producción de semillas empieza simplemente con las mejores semillas seleccionadas de la generación anterior. Con la reproducción sexual normal, habrá variaciones de una generación a la siguiente y por esto es dificil garantizar un producto constante. También es fácil perder algunas de las características que se desean de la variedad: este fenómeno se llama inbreeding.
Si no estamos atentos se puede, sin querer, seleccionar las características incorrectas y, a menos que uno cuente con un stock de semillas originales para volver a empezar, la variedad se empuja hacia una cierta declinación. Desafortunadamente esto ocurrió con la Lowryder original, que era de veras buena al principio; bastante gustosa y fuerte. Durante los primeros años de producción, sin embargo, declinó rápidamente y empezó a dar pasos atrás hacia su antepasado, el tipo ruderalis. De esta manera, la Lowryder que se vende hoy no es la misma que se vendía al principio; muchas generaciones (por lo menos 5 o 6) se han cultivado desde entonces. El problema estaba en el hecho de que al principio nuestras cosechas eran muy pequeñas y no teníamos una población de plantas suficiente para garantizar una conservación adecuada de la variedad: así, la variedad cambiaba para empeorar.
Desde entonces, trabajamos para mejorarla y nuestra respuesta a ese problema fue llegar a producir un híbrido autofloreciente nuevo y mejor, como la Lowryder #2.
Ahora sabemos que se empieza con una población lo suficientemente grande para conservar o mejorar todas las buenas características con las que se ha comenzado. Una selección cuidadosa y grandes pools genéticos son por tanto fundamentales. Y el libro está aún por escribir. Nuevos métodos de propagación deben considerarse como la cultura tisular. Espero que haya mayor colaboración entre los seleccionadores en un futuro, puesto que muchas cosas pueden conquistarse trabajando juntos. Pero se sabe que los breeders guardan sus secretos con mucho celo. ¡Y también para esto tienen sus buenos motivos!